lunes, 27 de enero de 2014

Crónica del concierto de The Naked Heroes en Bilbao

El explosivo dúo de Brooklyn puso “patas arriba” el Crazy Horse


Los amantes del rock sin adornos ni concesiones, del rock como dios manda, tenían una cita obligada el sábado 25 de enero por la noche en el Crazy Horse de Bilbao. Allí actuó el dúo de Brooklyn The Naked Heroes, que ofreció un bolo absolutamente brutal e intenso, como se ven muy pocos.

La pareja formada por George Michael Jackson (voz y guitarra) y Merica Lee (batería y coros) se encuentra de gira europea presentando sus nuevos temas. Kilómetros y kilómetros dando a conocer su rock incendiario y su talento como músicos. Hay que reconocer que el matrimonio tanto profesional como real formado por George y Merica cuenta con un poder de transmisión al alcance de muy pocos. George salta, baila, canta y maneja su Stratocaster como si esta fuera una extensión de su cuerpo, mientras ¡qué decir de Merica!; el poderío de esta explosiva pelirroja a las baquetas es abrumador. Ella manda. Es “la jefa”.

Era la primera vez que veía a The Naked Heroes en directo, aunque tenía muchas referencias de ellos, y todas ellas muy buenas, sobre todo en lo relativo a sus directos. De hecho, ya habían actuado en el mismo recinto en septiembre de 2012.  En aquella ocasión George Michael Jackson lucía melena jevilona, que se ha transformado en un repeinado engominado con perilla al más puro estilo Nick Cave. Ella, como siempre, luciendo espectacular melena rizada y embutida en un sexy top negro.

Detalles estéticos aparte, antes del show me asaltaba una duda que rápidamente, tras escuchar el primer tema, “99 diamond” al más puro estilo Bo Diddley, se disipó: ¿echaría en falta al bajista?. Pues no, realmente, no; ellos se bastan y se sobran para poder prescindir de esa ayuda rítmica, para encender la mecha e incendiar cualquier sala, ponerla patas arriba y dejar al personal con la sensación de haber presenciado un espectáculo de rock que es como una auténtica apisonadora.


Uno tras otro interpretaron temas de sus dos discos “99 diamond” y “Demon the whiskey down”, y singles que van presentando en el camino, tales como la cañerísima “Blue medusa” o la sensualmente soulera “Spare a dime”, con Merica al micro poniendo al personal al rojo vivo.

Demostraron a las claras que lo suyo es una combinación explosiva de hard rock setentero aderezado con rock sureño, blues, punk.... en definitiva, una bomba, que hicieron estallar con temas como “Ginger Jones”- que suena muy a The Black keys-,  “Bag O’ Bones” –con un riff bárbaro al más puro estilo Led Zeppelin-, la cañerísima “Sheila” o “Take a knee”, un tema que hizo mover melenas a diestro y siniestro.  Con “Bad dog” se salieron de la tabla, y el público bien que lo agradeció, porque cuando una banda se entrega de esa manera no se puede pedir mucho más.



Se acercaron al blues con “Foxy moxy” y con “Heavy metal shoeshine”, en la que se mezclaron con el respetable colocando un tambor de la batería en la mitad de la sala que Merica aporreó bailando a su alrededor como de una danza tribal se tratase. Previamente, George Michael Jackson ya había “saltado la valla” buscando más implicación por parte del público.

Gran parte de la audiencia ya sabía a lo que iba, y no se cortó a la hora de solicitar como bis el mítico “T.N.T”, de AC/DC, un tema que interpretan habitualmente y con el que cerraron un concierto de cerca de hora y media que dejó a todo el mundo vibrante y satisfecho, porque rara vez se es testigo de una descarga tan auténtica; la descarga del mejor matrimonio del rock and roll.